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Rosario de la Llama de Amor de María

Por: Berna490 | Publicado: 25/10/2017 06:52 |

Rosario de la Llama de Amor de María
(Basado en las revelaciones dadas a Isabel Kindelmann)



MISTERIOS GOZOSOS (LUNES Y JUEVES)
La señal de la Cruz.
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor Dios nuestro, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

V. Abre Señor mis labios
R. y mi boca proclamara tus alabanzas.
V. Ven oh Dios en mi ayuda,
R. Señor date prisa en socorrerme.

Monición inicial. (Guia)
Con humildad y sencillez, dispongamos nuestro corazón a Dios Padre todopoderoso, a Jesús nuestro Señor y al Espíritu Santo. Así mismo al inmaculado corazón de María.


(Guia) Pidamos a Jesús la presencia del Espíritu Santo.
Todos. Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor, envía Señor Tu Espíritu y todo será creado y se renovará la faz de la tierra. Oh Dios que has ilustrado los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, has que guiados por el mismo Espíritu, sepamos reconocer las cosas que son rectas y gozar siempre de tus divinos consuelos, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración a las Santas Llagas.
(Santiguarse cinco veces, adorando las santas llagas de nuestro Señor Jesucristo)

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, amén. Yo adora las llagas de tu sagrada cabeza, con dolor profundo y verdadero, permite que todos los pensamientos en este día, sean actos de adoración a Ti.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, amén. Yo adora la llaga de tu sagrado hombro, con dolor profundo y verdadero, permite que todos los trabajos, penas y enfermedades en este día, sean actos de amor por Ti.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, amén. Yo adoro las llagas de tus sagradas manos, con dolor profundo y verdadero, permite que todo trabajo de mis manos en este día, sea un acto de amor por Ti.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, amén. Yo adoro las llagas de tus sagrados pies, con dolor profundo y verdadero, permite que cada paso que dé en este día, sea un acto de amor por Ti.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, amén. Yo adora la llaga de tu sagrado costado, con dolor profundo y verdadero, permite que cada latido de mi corazón en este día, sea un acto de amor por Ti.
Oración al Ángel Custodio.
(Guía) (Unámonos en un mismo espíritu, en nuestras peticiones)
Todos. Envía Señor al Ángel custodio de nuestra ciudad y tiende alrededor de nosotros, un círculo de protección, con tu preciosa Sangre, así mismo oh Dios misericordioso, te rogamos bendigas este hogar y a cada uno de los que aquí moran.

Oración a San Miguel Arcángel.
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha, se nuestro amparo contra la perversidad y acechanzas del demonio, que Dios manifieste sobre el su poder, es nuestra humilde súplica y tu oh Príncipe de la milicia celestial, con la fuerza que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas, amén.

Guia: Peticiones.
Pedimos perdón a nuestro Padre Dios, en el nombre de Jesucristo, por los pecados de nuestra familia, por los pecados de todos aquellos que se han alejado de Dios. Pedimos perdón por toda nuestra iglesia.

Acto de contrición:
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, me pesa de todo corazón haber pecado, porque eres infinitamente bueno, padeciste y moriste por mi clavado en la cruz, te amo con todo mi corazón y propongo firmemente no volver a pecar, amén.
Guia: (Contemplando con los ojos del alma a Jesús en la Eucaristía, digamos)
Todos. Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por todos los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman. (x3)
(Guía) Ofrecimiento.
Ofrecemos este santo rosario por todas las necesidades de nuestra iglesia. Especialmente por el aumento en las vocaciones sacerdotales. Lo ofrecemos por el Papa emérito Benedicto XVI y nuestro Papa Francisco y por todos los sacerdotes del mundo, para que la Llama de Amor siga incendiándose en sus corazones, así mismo pedimos que la Virgen María, nos cubra con su Llama de Amor. Todo esto lo pedimos a Dios Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, con María, los ángeles y los santos diciéndole.
Todos: Te lo pedimos Señor.

(Los misterios correspondientes al día)
MISTERIOS DOLOROSOS (MARTES Y VIERNES)

El que dirige el rezo:
En el primer misterio doloroso se contempla la oración en el huerto de los Olivos.
"Salió (del cenáculo) y, como de costumbre, fue hacia el monte de los Olivos, y los discípulos le siguieron. Y se apartó de ellos...y puesto de rodillas oraba diciendo: "Padre, si quieres, aparta de mí este cáliz; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya"...Y sumido en angustia, insistía más en su oración. Su sudor se hizo como de gotas espesas de sangre que caían en tierra". (Lc 22, 39-44)

El que dirige el rezo:
Oh Dios, omnipotente y misericordioso, que en el huerto de los Olivos abandonaste a tu Hijo a una amarguísima agonía para expiación de los pecados de los hombres; convierte a ti, suma bondad, nuestras frágiles voluntades para que detestando el pecado, nos convirtamos a la santidad y a la justicia.
Por Jesucristo nuestro Señor.

Todos:
Amén.

El que dirige el rezo:
Ofrecemos este misterio por los pobres y por todos los que sufren:
Para que el Señor los auxilie en sus necesidades, aprendan a descubrir la dimensión reconciliadora del dolor y encuentren en todos los miembros de la Iglesia un testimonio de amor solidario.

[Padre nuestro, Ave María de la Llama de Amor (x10), Gloria y Jaculatorias]
Padre nuestro.
V. Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase Señor tu voluntad en la tierra como en el virlo.
R. Danos hoy nuestro pan de cada día y perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del Maligno, amén.
Ave María de la Llama de Amor.
V. Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús.
R. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, derrama el efecto de gracia de tu Llama de Amor sobre toda la humanidad, ahora y en la hora de nuestra muerte, amén. (x 10)
Gloria.
V. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. R. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, amén.
Jaculatorias.
V. Corazón doloroso e inmaculado de María.
R. Ruega por nosotros que nos refugiamos en ti.
V. Madre de Dios y madre nuestra, sálvanos.
R. Por la Llama de Amor de tu inmaculado corazón.
V. ¡Oh Jesús mío!, R. perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia, amén.
V. Jesús, ¡protege y salva la vida de los niños concebidos R. desde el primer instante de su concepción.

El que dirige el rezo:
En el segundo misterio doloroso se contempla la flagelación del Señor.
"Díceles Pilato: "¿Y qué voy a hacer con Jesús, el llamado Cristo?" Y todos a una: "¡Sea crucificado!"...Pilato, entonces, queriendo complacer a la gente, les soltó a Barrabás y entregó a Jesús, después de azotarlo, para que fuera crucificado". (Mt 27, 22; Mc 15, 15)

El que dirige el rezo:
Dios de infinita bondad y de eterna justicia, que toleraste la pena dolorosa de la flagelación de tu divino Hijo para que su sangre lavase las miserias de los hombres; imprime en nosotros sentimientos de vivo dolor por nuestros pecados y confirma el sincero propósito de repararlo generosa y sinceramente.
Por Jesucristo nuestro Señor.

Todos:
Amén.

El que dirige el rezo:
Ofrecemos este misterio por el Santo Padre, el Papa
Para que el Señor que lo ha elegido como sucesor de San Pedro, lo cuide y ayude en todo momento, a fin de que sea para la Iglesia principio y fundamento visible de la unidad de la fe y de la comunión en la caridad.

[Padre nuestro, Ave María de la Llama de Amor (x10), Gloria y Jaculatorias]
Padre nuestro.
V. Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase Señor tu voluntad en la tierra como en el virlo.
R. Danos hoy nuestro pan de cada día y perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del Maligno, amén.
Ave María de la Llama de Amor.
V. Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús.
R. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, derrama el efecto de gracia de tu Llama de Amor sobre toda la humanidad, ahora y en la hora de nuestra muerte, amén. (x 10)
Gloria.
V. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. R. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, amén.
Jaculatorias.
V. Corazón doloroso e inmaculado de María.
R. Ruega por nosotros que nos refugiamos en ti.
V. Madre de Dios y madre nuestra, sálvanos.
R. Por la Llama de Amor de tu inmaculado corazón.
V. ¡Oh Jesús mío!, R. perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia, amén.
V. Jesús, ¡protege y salva la vida de los niños concebidos R. desde el primer instante de su concepción.

El que dirige el rezo:
En el tercer misterio doloroso se contempla la coronación de espinas.
"Los soldados le llevaron dentro del palacio, es decir, al pretorio, y llamaron a toda la cohorte. Le visten de púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la ciñen. Y se pusieron a saludarle: "¡Salve, Rey de los judíos!". (Mc 15, 16-18)

El que dirige el rezo:
Sabiduría eterna de Dios, que no ahorraste a tu divino Hijo, nuestro Salvador, el tormento de la corona de espinas para que expiase especialmente los pecados de impureza y de orgullo del hombre; sálvanos de las tinieblas del mal.
Por Jesucristo nuestro Señor.

Todos:
Amén.

El que dirige el rezo:
Ofrecemos este misterio por las familias:
Para que las relación de los padres con sus hijos y de los esposos entre sí estén vivificadas por el amor, la comunicación y el respeto.

[Padre nuestro, Ave María de la Llama de Amor (x10), Gloria y Jaculatorias]
Padre nuestro.
V. Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase Señor tu voluntad en la tierra como en el virlo.
R. Danos hoy nuestro pan de cada día y perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del Maligno, amén.
Ave María de la Llama de Amor.
V. Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús.
R. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, derrama el efecto de gracia de tu Llama de Amor sobre toda la humanidad, ahora y en la hora de nuestra muerte, amén. (x 10)
Gloria.
V. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. R. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, amén.
Jaculatorias.
V. Corazón doloroso e inmaculado de María.
R. Ruega por nosotros que nos refugiamos en ti.
V. Madre de Dios y madre nuestra, sálvanos.
R. Por la Llama de Amor de tu inmaculado corazón.
V. ¡Oh Jesús mío!, R. perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia, amén.
V. Jesús, ¡protege y salva la vida de los niños concebidos R. desde el primer instante de su concepción.

El que dirige el rezo:
En el cuarto misterio doloroso se contempla a Jesús con la cruz a cuestas.
"Tomaron, pues, a Jesús, y él cargando con su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario, que en hebreo se llama Gólgota, y allí, le crucificaron" (Jn 19, 16-18)

El que dirige el rezo:
Oh Dios, que manifestaste tu amor en la admirable redención del hombre y que de la penosa subida al Calvario de tu divino Hijo sacaste plena satisfacción por las culpas de la humanidad entera; convierte a los pecadores al verdadero camino, para que vuelvan a recorrerlo, aceptando de buen grado el peso de la cruz y las humillaciones debidas por sus pecados.
Por Jesucristo nuestro Señor.
Todos:
Amén.

El que dirige el rezo:
Ofrecemos este misterio por todos los pueblos de la tierra:
Para que iluminados por la sabiduría del Espíritu, reconozcan al Señor Jesús como el Hijo amado que el Padre ha enviado para salvación de todos.

[Padre nuestro, Ave María de la Llama de Amor (x10), Gloria y Jaculatorias]
Padre nuestro.
V. Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase Señor tu voluntad en la tierra como en el virlo.
R. Danos hoy nuestro pan de cada día y perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del Maligno, amén.

Ave María de la Llama de Amor.
V. Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús.
R. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, derrama el efecto de gracia de tu Llama de Amor sobre toda la humanidad, ahora y en la hora de nuestra muerte, amén. (x 10)

Gloria.
V. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. R. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, amén.

Jaculatorias.
V. Corazón doloroso e inmaculado de María.
R. Ruega por nosotros que nos refugiamos en ti.

V. Madre de Dios y madre nuestra, sálvanos.
R. Por la Llama de Amor de tu inmaculado corazón.

V. ¡Oh Jesús mío!, R. perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia, amén.

V. Jesús, ¡protege y salva la vida de los niños concebidos R. desde el primer instante de su concepción.

El que dirige el rezo:
En el quinto misterio doloroso se contempla la muerte de Jesús en la cruz.
"Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: "Mujer, ahí tienes a tu hijo". Luego dice al discípulo: "ahí tienes a tu madre"...(después) la oscuridad cayó sobre toda la tierra hasta la hora de nona...y Jesús, dando un fuerte grito, dijo: "Padre, en tus manos pongo mi espíritu" y, dicho esto, expiró". (Jn 19, 26-27; Lc 23, 44-46)

El que dirige el rezo:
Imploramos, Oh Señor, tu misericordia infinita, por la muerte en la cruz de tu amado Hijo, obediencia suprema a tu designio divino; para que sea dignamente honrada tu justicia y los hombres puedan entrar a gozar de tu presencia en la casa paterna.
Por Jesucristo nuestro Señor.

Todos:
Amén.

El que dirige el rezo:
Ofrecemos este misterio por el aumento de nuestro amor filial a Santa María:
Para que amándola como el Señor Jesús la ama, María nos configure más plenamente con su divino Hijo.

[Padre nuestro, Ave María de la Llama de Amor (x10), Gloria y Jaculatorias]
Padre nuestro.
V. Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase Señor tu voluntad en la tierra como en el virlo.
R. Danos hoy nuestro pan de cada día y perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del Maligno, amén.
Ave María de la Llama de Amor.
V. Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús.
R. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, derrama el efecto de gracia de tu Llama de Amor sobre toda la humanidad, ahora y en la hora de nuestra muerte, amén. (x 10)
Gloria.
V. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. R. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, amén.
Jaculatorias.
V. Corazón doloroso e inmaculado de María.
R. Ruega por nosotros que nos refugiamos en ti.
V. Madre de Dios y madre nuestra, sálvanos.
R. Por la Llama de Amor de tu inmaculado corazón.
V. ¡Oh Jesús mío!, R. perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia, amén.
V. Jesús, ¡protege y salva la vida de los niños concebidos R. desde el primer instante de su concepción.

Oremos por la salud y las intensiones del Santo Padre.
Que Dios le conserve la vida, lo haga feliz en la tierra y no lo entregue en manos de sus enemigos. Padrenuestro, Avemaría y Gloria...
Salutación a la Virgen con sus tres purezas.
1. Dios te salve, María Santísima, hija de Dios Padre, virgen purísima y castísima antes del parto, en tus manos encomendamos nuestra fe para que la alumbres; llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, derrama el efecto de gracia de tu Llama de Amor sobre toda la humanidad, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
2. Dios te salve, María Santísima, madre de Dios Hijo, virgen purísima y castísima en el parto, en tus manos encomendamos nuestra esperanza para que la alientes; llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, derrama el efecto de gracia de tu Llama de Amor sobre toda la humanidad, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
3. Dios te salve, María Santísima, Esposa de Dios Espíritu Santo, virgen purísima y castísima después del parto, en tus manos encomendamos nuestra caridad para que la inflames; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de Tu vientre, Jesús.
R. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, derrama el efecto de gracia de tu Llama de Amor sobre toda la humanidad, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María Santísima, templo, trono y sagrario de la Santísima Trinidad, virgen concebida sin la culpa original. Amén

Una Salve a la Santísima Virgen por la pureza en los niños y en los jovenes
Todos. Dios te salve, reina y madre, madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. Dios te salve, a ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea pues, señora abogada nuestra, vuelve a nosotros ésos tus ojos misericordiosos y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre, oh clemente, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María. Ruega por nosotros, santa madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo, amén.

Letanías en forma de preces, de la Llama de Amor.
1. Santísima trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo
R. Ten piedad de nosotros
2. Santa María
R. Ruega por nosotros
3. Señor San José
R. Protégenos
4. San Miguel Arcángel
R. Defiéndenos
5. Madre Santísima, al Santo Padre
R. Envuélvelo en tu Llama de Amor

6. A los cardenales y delegados
R. Concédeles tu Llama de Amor
7. A los arzobispos y obispos
R. Ilumínalos con la luz de tu Llama de Amor
8. A los asesores eclesiásticos
R. Instrúyelos con tu Llama de Amor
9. A todos los sacerdotes
R. Santifícalos con tu Llama de Amor
10. A los religiosos de vida consagrada
R. Sostenlos con tu Llama de Amor

11. A los misioneros
R. Protégelos con tu Llama de Amor
12. A los seminaristas
R. Fortalécelos con tu Llama de Amor
13. A las religiosas y novicias
R. Enciéndelas con tu Llama de Amor
14. A los cenáculos de oración
R. Acompáñales con tu Lama de Amor
15. A los santuarios familiares
R. Arrópalos con tu Lama de Amor

16. A los coordinadores, asesores y fieles del movimiento
R. Guárdalos en tu Llama de Amor
17. A los seglares comprometidos
R. Anímales con tu Llama de Amor
18. Madre nuestra abrázanos con tu Llama de Amor
R. Concédenos esta gracia
19. Madre nuestra ilumina las almas
R. Concédenos esta gracia
20. Madre nuestra enciende los corazones
R. Concédenos esta gracia

21. Madre nuestra fortalece nuestra fe
R. Concédenos esta gracia
22. Madre nuestra alienta nuestra esperanza
R. Concédenos esta gracia
23. Madre nuestra inflama nuestra caridad
R. Concédenos esta gracia
24. Madre nuestra enséñanos a amar a Dios
R. Concédenos esta gracia
25. Madre nuestra danos alegría
R. Concédenos esta gracia

26. Madre nuestra danos pureza de corazón
R. Concédenos esta gracia
27. Madre nuestra danos tus virtudes
R. Concédenos esta gracia
28. Madre nuestra danos fortaleza
R. Concédenos esta gracia
29. Madre nuestra indícanos el camino
R. Concédenos esta gracia
30. Madre nuestra condúcenos al cielo
R. Concédenos esta gracia

31. Madre nuestra líbranos del mal
R. Concédenos esta gracia
32. Madre nuestra sostennos en la tribulación
R. Concédenos esta gracia
33. Madre nuestra ayúdanos en el sufrimiento
R. Concédenos esta gracia
34. Madre nuestra escóndenos en la persecución
R. Concédenos esta gracia
35. Madre nuestra protege los matrimonios
R. Concédenos esta gracia

36. Madre nuestra enfervoriza las familias
R. Concédenos esta gracia
37. Madre nuestra defiende a los niños
R. Concédenos esta gracia
38. Madre nuestra salva a los jóvenes
R. Concédenos esta gracia
39. Madre nuestra sostén a los ancianos
R. Concédenos esta gracia
40. Madre nuestra sana a los enfermos
R. Concédenos esta gracia

41. Madre nuestra cobija a los niños no nacidos
R. Concédenos esta gracia
42. Madre nuestra bendice a las madres embarazadas
R. Concédenos esta gracia
43. Madre nuestra guía a las madres solteras
R. Concédenos esta gracia
44. Madre nuestra consuela a las viudas
R. Concédenos esta gracia
45. Madre nuestra ampara a los huérfanos
R. Concédenos esta gracia

46. Madre nuestra ayuda a los desempleados
R. Concédenos esta gracia
47. Madre nuestra une a los cristianos
R. Concédenos esta gracia
48. Madre nuestra defiende a nuestra nación
R. Concédenos esta gracia
49. Madre nuestra transforma a los gobernantes
R. Concédenos esta gracia
50. Madre nuestra aléjanos de vicios y corrupción
R. Concédenos esta gracia

51. Madre nuestra quita el materialismo en el mundo
R. Concédenos esta gracia
52. Madre nuestra líbranos de falsas creencias
R. Concédenos esta gracia
53. Madre nuestra acerca a los alejados
R. Concédenos esta gracia
54. Madre nuestra convierte a los incrédulos
R. Concédenos esta gracia
55. Madre nuestra calienta a los fríos
R. Concédenos esta gracia

56. Madre nuestra impulsa a los tibios
R. Concédenos esta gracia
57. Madre nuestra ayuda a los encarcelados
R. Concédenos esta gracia
58. Madre nuestra levanta a los caídos
R. Concédenos esta gracia
59. Madre nuestra libera a los oprimidos
R. Concédenos esta gracia
60. Madre nuestra ilumina a los desesperados
R. Concédenos esta gracia

61. Madre nuestra encuentra a los extraviados
R. Concédenos esta gracia
62. Madre nuestra salva a los agonizantes
R. Concédenos esta gracia
63. Madre nuestra libera a las almas del purgatorio
R. Concédenos esta gracia

V. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Madre mía, luz defensora, la Llama de Amor de tu inmaculado corazón, triunfará en medio de nuestros tormentos.

ORACIONES FINALES:
(Oración que contiene los deseos de Jesús y nos une a El, pidamos por la unidad de todos los cristianos)
Oración para cegar a Satanás.
Jesús, que nuestros pies, vayan juntos,
Que nuestras manos, recojan unidas,
Que nuestros corazones, latan al unísono,
Que nuestro interior, sienta lo mismo,
Que el pensamiento de nuestras mentes, sea uno,
Que nuestros oídos, escuchen juntos el silencio,
Que nuestras miradas, se compenetren profundamente, fundiéndose la una en la otra,
Y que nuestros labios, supliquen juntos al eterno Padre, para alcanzar misericordia. Amén.

Oración al Corazón Inmaculado de María.
O corazón inmaculado de María, lleno de bondad, muéstranos tu amor.
Que la llama de tu corazón, oh María, descienda sobre todos los hombres.
Nosotros te amamos con todo nuestro ser.
Pon en nuestros corazones el amor verdadero, para que así tengamos un deseo continuo de Ti.
¡Oh María de corazón dulce y humilde!
Acuérdate de nosotros cuando estemos en pecado.
Por medio de tu corazón inmaculado y materno.
Concédenos ser curados de toda enfermedad espiritual y física. Has que siempre podamos ver la bondad de tu corazón maternal y podamos convertirnos por tu Llama de Amor, amén.

(Guía) (Finalizamos este santo rosario, bañándonos con la sangre preciosa de nuestro Señor Jesucristo)
La señal de la Cruz.

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor Dios nuestro, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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